Paro nacional: ATE anticipa un fuerte impacto en la región con una adhesión que podría alcanzar el 80%
28/07/2026 El paro nacional convocado por la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) para el próximo 3 de agosto podría tener una fuerte repercusión en Bahía Blanca y la región. Así lo anticipó al programa La Mirada Informativa la secretaria de Finanzas de ATE Seccional Bahía Blanca, Verónica Reisvig, quien estimó que la adhesión a la medida de fuerza rondará el 80% entre los sectores donde el gremio tiene representación, lo que afectará el funcionamiento de escuelas, hospitales, organismos provinciales, municipios y otras dependencias públicas.
En diálogo con La Mirada Informativa, la dirigente explicó que la convocatoria fue resuelta por el Secretariado Nacional de ATE como parte de un plan de lucha construido junto a otras organizaciones sindicales y sociales. La protesta coincidirá con el paro nacional impulsado por CTERA en defensa del financiamiento educativo, una medida que, según indicó, ya fue confirmada y a la que también adherirá SUTEBA en la provincia de Buenos Aires.
Reisvig señaló que, una vez definida la medida a nivel nacional, cada Consejo Directivo Provincial analiza la modalidad de implementación y luego las seccionales determinan cómo llevarla adelante en cada distrito. En el caso bonaerense, ese proceso aún continúa, aunque el gremio ya se prepara para una jornada de protesta que incluirá movilizaciones, asambleas y otras acciones de visibilización.
La dirigente destacó que el impacto del paro irá mucho más allá del ámbito educativo. Explicó que ATE representa a trabajadores de organismos como IOMA, IPS, el área de Niñez, Salud y distintos municipios de la región, por lo que la interrupción de actividades alcanzará a buena parte de la administración pública.
"El acatamiento que nosotros tenemos a las medidas de fuerza nacionales es de casi un 80%", aseguró, al describir el nivel de participación que habitualmente registran las convocatorias del sindicato en la región.
El reclamo central, explicó, es la recuperación del poder adquisitivo de los salarios. Según sostuvo, el ingreso de los trabajadores estatales quedó muy por debajo del costo de vida y la recomposición salarial debería acercarse al valor de la canasta básica, que hoy ronda los tres millones de pesos. Como ejemplo de esa situación, mencionó que los auxiliares de la educación —uno de los sectores con menores ingresos dentro del Estado bonaerense— perciben salarios cercanos a los 500 mil pesos mensuales.
Para Reisvig, ese deterioro salarial responde a las decisiones del Gobierno nacional. Sostuvo que el congelamiento de las paritarias nacionales, la reducción de las transferencias a las provincias y el recorte de fondos destinados a la educación condicionan la capacidad de las jurisdicciones para mejorar los salarios de los trabajadores estatales.
En ese sentido, remarcó que la provincia de Buenos Aires mantiene abiertas las negociaciones paritarias, aunque consideró que existe un límite financiero derivado de la reducción de recursos nacionales. "Entendemos que el único responsable de que los compañeros estén empobrecidos es el Gobierno nacional", afirmó durante la entrevista.
Además del paro del 3 de agosto, ATE continuará con el plan de lucha durante las semanas siguientes. Reisvig confirmó que el gremio participará de las actividades previstas para el 7 de agosto, en el marco de la tradicional movilización de San Cayetano, y señaló que la organización busca confluir con la CTA Autónoma, la CTA de los Trabajadores y la CGT en una estrategia común de protesta.
Para la dirigente, el conflicto excede el reclamo salarial de los empleados públicos. "El ajuste no alcanza solamente a los trabajadores formales, también golpea a los trabajadores informales y al conjunto del pueblo argentino", sostuvo, al justificar la continuidad de las medidas de fuerza.
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