Una "adicción silenciosa": Profesionales advierten que se necesita más intervención ante el alarmante aumento de las apuestas online en adolescentes

Una "adicción silenciosa": Profesionales advierten que se necesita más intervención ante el alarmante aumento de las apuestas online en adolescentes

Por La Mirada Informativa

26/06/2026 En pleno desarrollo del evento deportivo más convocante -el Mundial de fútbol 2026- se ha vuelto habitual la presencia en las pantallas de publicidades de casas de apuestas que estimulan el inicio al juego online, bajo los primitivos mecanismos con que opera la publicidad, es decir, a través de una comunicación persuasiva, diseñada para influir en las actitudes, emociones y comportamientos del consumidor que utiliza estrategias cognitivas y psicológicas para conectar una marca o producto con los deseos, necesidades o el estilo de vida del público.

Sin embargo, al mismo tiempo que vemos estas agresivas campañas, el Ministerio de Salud de la provincia de Buenos Aires y diversos proyectos legislativos en el Congreso ponen de manifiesto una grave y real preocupación por los casos de ludopatía y el ingreso cada vez más temprano de adolescentes y preadolescentes a los hospitales públicos por adicciones comportamentales. Para ayudarnos a entender qué es lo que está pasando y desarmar esta incongruencia entre la prevención y el asedio publicitario, desde La Mirada Informativa dialogamos en profundidad con el licenciado en psicología Agustín Dellepiane y la psicopedagoga Sandra Serantes, fundadores del espacio Diálogos para Sumar, un proyecto dedicado a la investigación, prevención y asistencia en ludopatía y tecnoadicciones que recorre la provincia brindando herramientas imprescindibles.

El licenciado Agustín Dellepiane advierte de entrada sobre la naturaleza inédita de esta crisis: "Estamos en un fenómeno nuevo, porque una población que antes no apostaba, como son los menores de edad, hoy en día lo están haciendo a través de lo que son las apuestas online". Según explica el profesional, el dato que enciende las alarmas comunitarias de manera contundente surge de la última encuesta de la Cruz Roja, la cual revela que "6 de cada 10 chicos están apostando". Históricamente, consolidar una práctica compulsiva del juego requería de un desplazamiento físico hacia casinos o salas que estaban alejados de los centros urbanos, pero la psicopedagoga Sandra Serantes explica que "la diferencia está en el acceso inmediato de la virtualidad" y que ahora, con el celular o la computadora, los jóvenes cuentan con una peligrosa "disponibilidad 24-7". Serantes relata que en los recorridos que realizan por las distintas ciudades bonaerenses, "los primeros en denunciar el tema o en llamar la atención sobre el tema son los docentes, porque ven que quizás en el aula hay niños, no solamente adolescentes, niños, púberes, apostando". Los chicos logran saltarse la prohibición legal para menores de 18 años ingresando a páginas ilegales de juego clandestino o, a veces, "entran en páginas oficiales a través de la cuenta de algún adulto, de algún padre". El gancho, según explican los fundadores del espacio, responde a que los jóvenes se vuelcan a jugar "un poco por esta cuestión de demostrar su saber, otro poco porque le ponen pimienta a lo que es ver los partidos de fútbol y la competencia con otros, y poder tener un rédito económico también". Todo esto se ve potenciado por una alarmante falta de regulación en la publicidad que se traduce en "una ametralladora de estímulos" donde se han llegado a contabilizar hasta 39 publicidades de apuestas en un solo partido de fútbol, instalando en la población la falsa idea de que esto es simplemente un entretenimiento lúdico, sin advertir sus riesgos reales.

A diferencia de las adicciones a sustancias como el alcohol o la droga, donde existen elementos visuales y olfativos claros para detectar el problema —como el olor, el tambaleo o las pupilas dilatadas—, la ludopatía digital es una adicción silenciosa porque es mucho más difícil de notar a simple vista en el hogar. Sin embargo, Dellepiane aclara que "hay señales" conductuales a las que las familias deben estar plenamente atentas: "Si nosotros vemos un chico que de repente pasa de un estado de euforia a un estado de tristeza o de depresión de un momento a otro, bueno, algo nos llama la atención. O si de repente vemos que el dinero le quema, cada plata que tiene de repente desaparece y empiezan a aparecer algunas mentiras de manera compulsiva". El psicólogo detalla además que en la compulsión se trastocan los valores personales y aparecen pequeños hurtos constantes de dinero en la casa. Neurológicamente, el mecanismo se sostiene en la dopamina y en el placer instantáneo que genera la ansiedad de querer ver el resultado de la apuesta. El profesional puntualiza que "ese placer dura muy poco tiempo", lo que empuja a la persona a quedar enganchada en una conducta circular idéntica a la que ocurre cuando se miran videos cortos o reels en las redes sociales. No obstante, advierte que con las apuestas este circuito "se multiplica porque además está la adrenalina de ganar o perder dinero, entonces es un combo mucho más explosivo, mucho más difícil de salir". Por eso, enfatiza que "cuanto más enfocado estás en obtener ese tipo de placer, menos feliz sos", ya que este goce instantáneo hace desaparecer la serotonina, que es el neurotransmisor asociado a la felicidad de los proyectos a mediano o largo plazo que nacen del esfuerzo y no de la gratificación inmediata.

En este contexto tecnológico, donde cada miembro de la familia se aísla con su propio dispositivo perdiendo los espacios comunes del living, Serantes aporta que "si bien los niños saben mucho de cómo manejar la tecnología, no están preparados psicológica ni evolutivamente para hacer frente a las consecuencias que puede traer el estar expuesto a las pantallas" y a este bombardeo indiscriminado que les transmite supuestos valores de dinero rápido y fácil a través de figuras admirables, deportistas consagrados e influencers de streaming.

Lejos de una mirada estigmatizante, los profesionales insisten ante los micrófonos de La Mirada Informativa que la ludopatía juvenil no es un problema individual ni exclusivo de un "chico problemático", sino "un síntoma social" donde todos los jóvenes están expuestos. "De esta problemática nadie sale solo", sostiene Serantes, quien destaca el rol fundamental de los colegios y de los clubes de barrio, compartiendo testimonios conmovedores de divisiones inferiores de fútbol donde los mismos compañeros y las instituciones hicieron red con las familias para rescatar a chicos que estaban perdiendo su futura carrera profesional por las apuestas.

Para abordar la crisis de manera integral, desde su espacio proponen un plan de acción urgente basado en tres patas indispensables. La primera es la regulación a través de una ley que reglamente firmemente el uso de las apuestas y restrinja de raíz las publicidades en nuestro país. La segunda pata son las campañas de prevención en todo el territorio nacional mediante especialistas que se acerquen a los colegios, clubes y sociedades de fomento para llevar herramientas y trabajar junto a la comunidad, aliviando la tarea de unos docentes que no están preparados ni tienen por qué hacerse cargo de toda esta situación. La tercera pata es la asistencia, requiriendo "equipos especializados en todos los distritos con profesionales que tengan experiencia en esta problemática para atender a las personas que quedan afectadas". Dellepiane concluía que para que estos tratamientos funcionen "necesitamos que la familia acompañe de alguna manera", ya que el entorno afectivo es una pieza clave tanto en los dispositivos individuales como grupales. Mientras el debate legislativo avanza de manera lenta en las cámaras y se discuten normativas sobre los dominios legales.bet.ar, la realidad en nuestras comunidades corre a la velocidad de un clic, recordándonos que la mejor herramienta frente al aislamiento del juego es la mirada atenta, la intervención inmediata y la reconstrucción de los lazos comunitarios.