Orgullo sobre ruedas: las patinadoras de Coronel Suárez brillaron en el Panamericano 2026
03/07/2026 Las atletas del club Boca Juniors regresaron de la Ciudad de Buenos Aires tras competir al más alto nivel continental. Con podios, clasificaciones internacionales y un enorme esfuerzo familiar, la delegación suarense demostró que el patín local no tiene techo.
La Ciudad de Buenos Aires se transformó en el epicentro del patinaje sobre ruedas del continente al albergar el Campeonato Panamericano de Patín 2026. En este certamen de altísimo nivel, que reunió a delegaciones de 17 países de toda América, el distrito de Coronel Suárez pisó fuerte de la mano de tres jóvenes promesas del club Boca Juniors y sus entrenadoras, Candela Romeo y Sofía Schwerdt.
Tras culminar la primera etapa de la categoría promocional, la delegación regresó a la ciudad para compartir la alegría de los resultados obtenidos, fruto de una exigente pretemporada que comenzó en el mes de enero.
El desempeño de las patinadoras suarenses dejó un saldo más que positivo frente a competidoras de enorme jerarquía: Inés Matitti (Libre) logró un histórico segundo puesto y se colgó la medalla de plata en una durísima categoría que contó con 40 patinadoras. Por su parte, Josefina Pérez (Danza), la más pequeña de la delegación, obtuvo un meritorio quinto puesto entre 9 participantes. En tanto que, Camila Romeo (Escuela / Figuras Obligatorias) alcanzó el séptimo puesto sobre 8 competidoras. A pesar del altísimo nivel —donde Argentina es potencia—, su performance le otorgó nuevamente la clasificación para el torneo de Orlando 2027, viaje que emprenderá junto a la pequeña Josefina.
"Hago una disciplina de círculos donde tengo que realizar distintos giros con mucha precisión y el juez evalúa. Argentina es muy fuerte en esto y se vio el nivel. Fue una hermosa experiencia", relató Camila sobre la exigencia en pista.
El desafío mental: de las cinco de la mañana al podio
La competencia no estuvo exenta de dificultades. Las entrenadoras revelaron lo intimidante que resulta un escenario de esta magnitud, rodeado de banderas de distintos países. Inés Matitti tuvo que sobreponerse a una prueba de pista inicial complicada a las 7:00 h, afectada por el cansancio del viaje y los nervios.
"No es el mismo entorno al que estamos acostumbradas. La obligué a dormirse un ratito al mediodía, nos levantamos y parecía otro día. Fuimos tranquilas al estadio y en la segunda prueba le salió todo espectacular. Le dije: 'Es esto, Inés, es lo que sabés hacer'", detalló Candela Romeo, subrayando el valor de la palabra de aliento y el disfrute por sobre la presión.
En ese sentido, el cuerpo técnico destacó que el trabajo es integral e incluye un eslabón clave en el deporte moderno: el acompañamiento de la psicóloga Sabina Calvo para cuidar la salud mental de las atletas en un deporte individual donde la presión recae completamente en una sola persona dentro de la pista.
Sacrificio extra: el costo de competir en alto rendimiento
Más allá de lo deportivo, el cuerpo técnico y las familias pusieron de relieve el enorme esfuerzo económico que requiere el patín. Al ser una disciplina individual, los costos se vuelven un desafío cuesta arriba.
Como ejemplo de los presupuestos actuales, se mencionó que la indumentaria oficial de la selección tuvo un costo de un millón de pesos, a lo que deben sumarse las mallas de competencia (entre $200.000 y $300.000 pesos cada una), repuestos de patines e inscripciones con plazos de pago sumamente ajustados. Para costearlo, las chicas debieron realizar la venta de pizzas y recurrir a rifas, contando con el apoyo incondicional de amigos, familiares y la comunidad del club.
Pasión multitarea y un sueño mundial
Lo que agiganta aún más el logro de estas deportistas es su capacidad para balancear la alta competencia con sus vidas cotidianas. Camila ya cursa estudios universitarios, mientras que Inés y Josefina asisten a la escuela, estudian inglés y practican otras disciplinas como la danza, entrenando en doble turno de lunes a viernes.
Para el cierre, la pequeña "gigante" de la delegación, Josefina Pérez, dejó en claro que este debut panamericano es solo el comienzo. Al ser consultada sobre sus metas en el patinaje, no dudó en responder con la determinación que caracteriza a este equipo: "Mi sueño es ser campeona mundial". Con esa mentalidad a lo grande, Coronel Suárez sigue exportando talento al mundo.










