“No hay otro país como Argentina”
11/12/2025 El politólogo Gerónimo Lampón, radicado en Australia, vuelve a su ciudad natal para ofrecer una charla denominada ¿Qué tan roto está el mundo? El encuentro será mañana, viernes 12, a las 20:30 en el Centro Cultural de Huanguelén.
*Por Verónica Güidale
Tal como lo anticipó al periodista Hugo Dukart en su programa “Una de cal y una de arena”, Lampón, que fuera distinguido con la mención “Joven Destacado 2021”, brindará su visión actual del mundo, al tiempo que interpelará a la audiencia a pensar acciones de impacto local para reposicionar a la localidad de Huanguelén, (en este caso) revirtiendo ciertos clichés instalados en el pensamiento colectivo como: “Huanguelén, pueblo olvidado”.
“Es una charla que la doy por séptima vez, adecuada a lo local. El principal problema que tenemos es creer que estamos en medio de la nada: ¿Qué me importa a mí lo que pasa en EE. UU”? Para ejemplo, basta con referirse a las batallas comerciales que también inciden en el terreno local, cuando EE. UU y China compiten, nos afecta, nos sube el precio del petróleo de base” explicó el profesional. “Mi idea es romper el mote de Huanguelén pueblo olvidado, nos tira para abajo, y la realidad es que no estamos olvidados, puede ser que haya cierta distracción del municipio para con Huanguelén, pero si nosotros mismos nos catalogamos así decanta todo iniciativa de cambio”.
La charla en cuestión constará de 4 ejes temáticos de 10 minutos cada uno, acompañado de diapositivas (“una especie de charla TED que también dimos en Australia, bien interactiva, orienta a lo local”). Así se abordará el cambio climático, la crisis de la juventud, el problema de la inteligencia artificial y la salud mental.
Gerónimo Lampón está radicado en Australia desde hace dos años, allí trabaja en una granja de paneles solares y en forma voluntaria es asesor de una diputada australiana en Canberra, la ciudad capital, para la que trabaja en legislación con la intención de observar cómo se hacen las cosas allá y replicarlas acá, ya que “ambas naciones tienen muchas similitudes” según afirmó.
“Argentina está más abierta al mundo que lo que lo estaba hace 5 años o diez años porque la ciudadanía acompaña, como desde el ejecutivo, una intención de modernizar ciertos aspectos de la vida pública. Hay un Ministerio de Modernización, idea copiada de la gestión de gobierno de Macri en 2015. Hay ciertas cosas en esta Argentina del Estado que te tiene como cadete (llegas al lugar y el empleado no está) que generan en el ciudadano una carga. Así como le pedimos al privado que se modernice, me parece que también la ciudadanía exige al Estado ponerse un poco a tiro con eso: el papel, el sello, la birome, la firma; todo eso no debería existir más (en Australia no están). Son simples trámites que se pueden digitalizar”, comentó Lampón reconociendo que, si bien es complicado en Argentina, menos desarrollada que Oceanía, muchos de esos cambios obedecen más a una decisión política que a dotar de recursos a una política pública.
¿Cuánto puede costar digitalizar un documento al Estado? Nada. Mínimo es el gasto y ¿cuánto le influye al ciudadano?, muchísimo, porque puede contar con dos horas más para su familia, porque no se tiene que pedir el día del laburo para hacer la VTV del auto. A medida que uno va más al interior, salvo excepciones, esa situación se agiganta y se aletarga en ciertos municipios”, señaló.
Luego, enumeró casos de éxito que refutan -y desalientan- esta lógica de Estado ralentizado como el proyecto de Misiones Silicon Valley, que busca transformar Misiones en una especie de lugar de generación de empresas Fintech -empresas con fuerte presencia en las economías por su capacidad de ofrecer servicios tecnológicos a quienes históricamente han quedado fuera del sistema financiero- o Tandil cuya gestión ha sabido traer grandes corporaciones a una ciudad “tranquila”, hecho que además deriva en el ingreso de considerables divisas para el país; añadió que, a veces, “hay una intención deliberada de no modernizar”.
“El movimiento es global, en todos lados están disconformes con el Estado. Hay ciertos aspectos donde se ha hecho mucho (todavía falta muchísimo). Creo que todos los municipios y los gobernadores entienden que lo que no se comunica no se conoce. Podés tener la mejor gestión, pero si no la comunicaste, la ciudadanía exigirá una rendición de cuentas mayor.
Tenemos muchas cosas buenas que no se consiguen en otra parte del mundo, no hay otro país como Argentina, hoy no las estamos viendo porque el contexto es pesimista pero cuando uno está afuera, eso lo ve” finalizó Gerónimo Lampón, trayendo a colación que el éxodo de jóvenes de la localidad o el esperar la vejez en una actitud pasiva, pueden generar replanteos en la comunidad.
Como un click que ejecuta una orden, el pensamiento bien puede transformar paradgimas. Eso parece creer este joven con marcada actitud persuasiva que anhela para su comunidad (y el mundo) una visión más progresista.






