La vacunación en Argentina sigue en baja y preocupa la pérdida de inmunidad colectiva “La vacunación no es un acto individual, sino colectivo y solidario”

La vacunación en Argentina sigue en baja y preocupa la pérdida de inmunidad colectiva “La vacunación no es un acto individual, sino colectivo y solidario”
La vacunación en Argentina sigue en baja y preocupa la pérdida de inmunidad colectiva “La vacunación no es un acto individual, sino colectivo y solidario”

29/04/2026 Consultada por La Mirada Informativa, la médica especializada en infectología, Dra. Soledad Firpo, afirmó que se ha notado un franco descenso en las coberturas vacunales con posterioridad a la pandemia. Al celebrar la 24.ª Semana de Vacunación en las Américas (SVA) 2026 y la 15.ª Semana Mundial de la Inmunización -del 25 de abril al 2 de mayo de 2026- los esfuerzos de las autoridades sanitarias se dirigen a llevar información clara a la población y actuar sobre la prevención.

Un informe del Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento (CIPPEC) advirtió que las coberturas de vacunación en Argentina continúan por debajo de los niveles recomendados para garantizar la inmunidad colectiva.

El relevamiento, difundido en el marco de la Semana Mundial de la Inmunización, señala que desde 2018 se registra una caída sostenida en la aplicación de vacunas del Calendario Nacional, gratuito y obligatorio. Según los datos analizados, ninguna cobertura alcanza el 95% recomendado para asegurar la protección comunitaria.

 Entre 2022 y 2024, alrededor de 1,7 millones de niños y niñas no recibieron alguna de las vacunas correspondientes a su edad, una cifra que genera preocupación entre especialistas y autoridades sanitarias.

 La situación más crítica se observa en los refuerzos. La cobertura de la vacuna triple viral en niños de 5 años cayó al 46,7%, mientras que la de poliomielitis descendió al 47,6%. En adolescentes, la vacunación contra el Virus del Papiloma Humano (VPH) también mostró cifras bajas: alcanzó el 55,5% en mujeres y el 50,9% en varones.

 El informe también advierte que el problema no se limita a la infancia. En adultos y personas mayores persisten dificultades vinculadas a la organización del sistema de salud, la falta de percepción de riesgo e incluso la escasa recomendación activa por parte de profesionales sanitarios. (El Argentino)

Consultada por La Mirada Informativa, la médica especializada en infectología, Dra. Soledad Firpo, afirmó que se ha notado un franco descenso en las coberturas vacunales, marcado por la posterioridad de la pandemia: “Se han empezado a ver casos de sarampión o coqueluche, cuando sólo lo veíamos en libros porque ya estaban erradicadas”.

“¿Qué está pasando que seguimos sin confiar?, Siempre digo que hay dos hitos que han transformado el curso de las enfermedades infecciosas en la historia; uno es la vacunación y el otro es el agua potable. En la Argentina tenemos uno de los mejores calendarios de vacunación del mundo, con vacunas que son gratuitas” argumentó la profesional.

Acerca de las causas del descenso, sostuvo “algunos padres manifiestan que faltan vacunas, por ejemplo, para su bebé de 6 meses en una salita. Ha habido una falla del gobierno en la distribución en el caso de la influenza lo que hizo que se adelantara la campaña. Hay cuestionamientos de padres que dicen que van a esperar, no están confiando luego del COVID”.

“Debemos recordar que la vacuna no es un acto individual, sino colectivo y solidario. Es un accionar rebaño: Los que sí se pueden vacunar protegen a la población inmunodeprimida o con algún tratamiento especial que no pueden recibir ciertas vacunas como el caso de adultos mayores con esa particularidad o niños”, explicó Firpo.

El riesgo aumenta exponencialmente si los niños no están inmunizados. No solamente las enfermedades infecciosas matan, sino que pueden dejan terribles secuelas neurológicas, como el sarampión”.

“En el 2021 fui testigo del fallecimiento de una mujer de 33 años que no accedió a la cobertura correspondiente para rabia. Hay calendarios no solo para niños sino también para adultos. Todos estamos en riesgo, no tenemos que dejar de pensar en los adultos, los pacientes inmunocomprometidos, las embarazadas, todos deben cumplir con los esquemas”.

Para la infectóloga, la vacunación es una de las herramientas más efectivas de la salud pública, pero necesita continuidad, si se interrumpe o se retrasa, el impacto no es inmediato, pero sí es acumulativo.

“Insistiría en las campañas de vacunación en las escuelas. A veces los padres no pueden llevar a sus hijos al centro de vacunación por distintos motivos. Como personal de salud encontramos muchos obstáculos en alinear ciertos ejes (ahora necesitamos autorización de los padres por conflictos que décadas atrás no existían), pero nosotros deberíamos acercarnos e ir en búsqueda de los niños, chequear las libretas y vacunarlos en el momento”, finalizó.