Artemis II, histórica misión a la luna “Nos va a tocar mirar la luna a la noche y saber que ahí arriba hay gente viviendo”

Artemis II, histórica misión a la luna “Nos va a tocar mirar la luna a la noche y saber que ahí arriba hay gente viviendo”

09/04/2026 La misión Artemis 2, de la NASA, entró en su tramo final con tres jornadas clave para probar sistemas críticos de la nave Orión en las cercanías de la Luna. Con este miércoles como su día número ocho de vuelo, la tripulación hará dos ensayos importantes para luego sí dirigirse hacia el planeta Tierra.

Alejandro Krieger es físico y astrónomo aficionado desde hace unos 20 años y realiza excursiones de astroturismo tanto en Sierra como en Villa Ventana. En diálogo con el programa “La Mirada Informativa” por LU36 RADIO CORONEL SUÁREZ, analizó la histórica misión espacial Artemis II que cuenta con participación argentina, dado que científicos de la UNLP desarrollaron el satélite Atenea, un hito de la ingeniería aeroespacial argentina.

 “Hace 50 años que no se llevaba un ser humano más allá de la órbita de la tierra. De los cuatro tripulantes, uno es la primera mujer astronauta en llegar a la luna, también hay un afroamericano y un no estadounidense, lo que denota la diversidad que buscaron en la tripulación. Los propios astronautas reivindicaron esas luchas sociales al elegir el nombre para su nave, Integrity, por integridad” comenzó diciendo el astrónomo.

“En esta oportunidad, la NASA abrió el juego a la participación de otras naciones como Europa Y Canadá. La primera desarrolló el módulo de asistencia para los astronautas, es decir, toda la aparatología que les va a suministrar oxígeno, controlará los signos vitales, mantendrá la temperatura adecuada, esa seguridad vital fue depositada en la ESA, la Agencia Espacial Europea”, indicó.

El astrónomo agregó que entre esas naciones está la Argentina: “Verdadero motivo de orgullo, dado que la misión tenía capacidad en el “baúl” para llevar unas pequeñas cargas de satélites (10 en total) de los cuales quedaron 3 porque los demás no cumplieron con esas especificaciones. El satélite desarrollado por la Argentina cumplió con estos requisitos y fue llevado a bordo y lanzado con éxito en la misión. Su objetivo fue estudiar telecomunicaciones, (lanzado a 70 mil kilómetros, lo que puso a prueba nuevas tecnologías) cómo responden los materiales a ese entorno hostil que es el espacio exterior además de las frías temperaturas a radiación cósmica, conocimiento útil para futuras misiones”.

Pese a que las misiones Apolo se acercaron más a la luna porque planearon un descenso, Artemis II permitió obtener fotografías de gran impacto como del lado oculto de la luna o el amanecer terrestre que fueron obtenidas a partir de cámaras de mayor resolución.

El despegue y el reingreso a la atmósfera constituyen las fases críticas de la operación. Ambas ocurren cuando los astronautas tienen sus trajes naranjas, que están preparados para enfrentar alguna eventualidad del tipo de una despresurización, o si salen eyectados. El equipamiento cuenta con su propia asistencia.

La segunda fase crítica, el reingreso, ocurrirá este viernes. La nave, solo la cápsula, reingresará a la tierra atravesando la atmósfera a aproximadamente unos 40.000 km. Sobre este momento Krieger explicó que habrá un enfrentamiento con mucha fricción contra el aire lo que hace que se eleve la temperatura el fuselaje “como si fuera un meteorito”.

“Este es el desafío que les espera el viernes, claro que con una maniobra para entrar y un diseño pensado para resistir”.

Una vez en el mar, la cápsula será recibida por los barcos que recogerán a los astronautas: “Es una fase crítica. En Artemis I se encontró justamente una falla del escudo protector al momento del reingreso. Al estudiar la cápsula observaron que algunas partes se habían desprendido lo que llevó a hacer modificaciones en el ángulo de ingreso, la trayectoria, para evitar que este problema se vuelva a presentar. Las dudas están en el escudo protector y su resistencia” aportó el estudioso.

Sobre las proyecciones de la misión, afirmó que ya no sólo será ir a la luna a plantar una bandera y volver, sino que “la idea es quedarnos, empezar a sentar las bases para una futura base lunar con población permanente en la luna, nos va a tocar mirar la luna a la noche y saber que ahí arriba hay gente viviendo, en diez años va a ocurrir”.

 

Crédito foto: La Vanguardia