Un docente del distrito víctima de la estafa por WhatsApp

Un docente del distrito víctima de la estafa por WhatsApp

15/07/2021 - Una vez que los ciberdelincuentes consiguen apoderarse de una cuenta pueden avanzar hacia otras acciones fraudulentas, también basadas en la suplantación de identidad, involucrando robo de datos e incluso de dinero.


La “estafa de los seis dígitos” consiste en un fraude con técnicas como suplantación de identidad y crackeo, es decir, interviniendo el dispositivo de sus víctimas. Gustavo Delgado, docente, director de la Escuela Secundaria N° 11 de Pasman, lo vivió en primera persona en diálogo con Hugo Dukart, en la mañana de Radio Noticias 36, realizamos un recorrido por este difícil momento con el fin de alertar a los vecinos.

En principio vamos a repasar qué tipo de delito sufrió este vecino, que es la “estafa de los seis dígitos”:

  • La estafa que circula a través de WhatsApp es sumamente peligrosa puesto que involucra a un contacto frecuente, que será el vector del ataque. 

  • Alertan a la población a no responder a pedidos de dinero que pudieran llegar de conocidos vía whatsapps o Instagram sin antes confirmar identidad.

  • Consiste en un fraude que los piratas informáticos tejen con técnicas como suplantación de identidad y crackeo, es decir, interviniendo el dispositivo de sus víctimas.

  • Los usuarios afectados reciben un mensaje donde les solicitan que reenvíen un código de 6 dígitos que recibieron en sus pantallas. Eso sirve para que los atacantes generen confianza en su “presa” y accedan al pedido; porque, además, el pedido también puede ser de un contacto de su propia agenda.

  • Una de las características de este fraude es que los ataques se encadenan dado que, con dicho código, los delincuentes se apoderan de la cuenta de WhatsApp de un usuario y comienzan a escribir ese mismo mensaje a los contactos de ese mismo usuario.

  • Además, una vez que los ciberdelincuentes consiguen apoderarse de una cuenta pueden avanzar hacia otras acciones fraudulentas, también basadas en la suplantación de identidad, involucrando robo de datos e incluso de dinero (más allá de que aún WhatsApp no incluye transacciones en la mayoría de los mercados en los que opera).

Esto decía Gustavo Delgado, víctima de este ciberdelito: “Se hicieron pasar por mí, con todos mis datos. Una vez que tenían acceso a mi cuenta de whatsApp empezaron a mandar mensajes a todos mis contactos personales, pidiendo plata y en algunos casos fotos íntimas, eso es lo que más me duele. Yo por la función que cumplo como docente, tengo muchos contactos de alumnos y eso me preocupó mucho desde el primer momento en que me hackearon la cuenta. Es decir, lo económico es importante porque amigos depositaron en una cuenta una cierta cantidad de dinero, pero por suerte no pasó a mayores con el tema de las fotos”. 

Este tipo de delitos tiene toda una logística detrás, le piden un chip a la empresa, a nombre del damnificado, tienen todos sus datos y lo único que cambia es la dirección del envío, alguien se hace pasar por esa persona y comienza el delito. “En este caso yo estaba vendiendo un producto por Facebook y me pidieron la ubicación para venir a ver el producto, yo entro al mensaje y automáticamente hackearon mi cuenta. Desde ese momento ya empiezan a pedir plata, fotos y se hacen pasar por mí”. Así lo expresaba el Docente. 

Continuó: “Hice la denuncia inmediatamente, me pidieron que borre mi chip y les dije que no, si era la única manera de comunicarme con mis contactos para advertirles de esa estafa. Los llamaba por teléfono, mensajes de texto, advirtiendoles de lo que sucedía. Lamentablemente llegué tarde con un par de amigos que ya habían depositado dinero”. 

Desde el momento inicial, desde que surge el delito hasta que se desactiva la suplantación de identidad pueden pasar 12 horas: “La empresa Claro no se hace cargo, porque dice que la aplicación de whatsapp no responde a las políticas de privacidad de la empresa. Una vez que te hackean tenés 12 horas para volver a recuperar tu código”. 

En este caso los delincuentes actúan como si el damnificado perdió su celular, ellos solicitan el chip a la empresa, trabajan previamente y luego comienzan con el siguiente paso vinculado a la supresión de la cuenta de whatsapp. Es probable que lo hagan desde una pc de escritorio, vinculando varias cuentas para el depósito, utilizan cuentas virtuales, por lo tanto los titulares de ellas también pueden ser víctimas a las que les robaron sus datos. 

En tiempos de pandemia este tipo de delitos crecieron sustancialmente, por eso debemos estar alertas, no entregar datos a personas que no conocemos, chequear los contactos, no dar números de cuentas, no depositar dinero sin antes chequear la veracidad del pedido, por otra parte es un despropósito que el damnificado debe viajar hasta la ciudad de Bahía Blanca para hacer este tipo de denuncias, los organismos estatales deberían actualizarse y ofrecer mejor atención ante estos casos. Los delincuentes van varios pasos adelantados en esto, las modalidades de estafa se actualizan constantemente, los vecinos debemos estar informados y alertas para no caer en la trampa. 

Por último Delgado, cerró: “Tranquilidad ninguna, la empresa no responde, no se hace cargo. Hice la denuncia porque estafaron a mis contactos a mi nombre. Acá sabemos que no va  a pasar nada, yo lo hago para alertar a la sociedad”. Mientras tanto el delito se actualiza a la par de los adelantos tecnológicos, el testimonio sirve como consuelo para alertar a todos los vecinos. “ Quiero remarcar la poca información que hay para delitos de este tipo, porque si yo le hacia caso a lo que me dijeron hubiese sido aún peor. Debemos estar atentos a esto y que cuando uno hace una denuncia de este tipo haya gente capacitada en el tema para asesorarnos de la mejor manera posible”.

Escuchá la entrevista: