“Muchos productos sin gluten a la venta no están certificados”

“Muchos productos sin gluten a la venta no están certificados”
“Muchos productos sin gluten a la venta no están certificados”

05/05/2026 Testimonios. Claudia Dasilveira es celíaca y comparte en La Mirada Informativa su experiencia personal y cómo llegó a liderar un emprendimiento en la gastronomía libre de gluten.

Este 5 de mayo se conmemora el Día Internacional de la Enfermedad Celíaca, una fecha instaurada para sensibilizar a la comunidad sobre una patología sistémica, autoinmune y permanente que, en Argentina, afecta a aproximadamente 400.000 personas. Según datos del Ministerio de Salud de la Nación, se estima que por cada caso diagnosticado existen otros ocho que aún desconocen su condición, lo que pone de relieve la necesidad crítica de mejorar la detección temprana y el acceso a tratamientos adecuados.

Claudia Dasilveira es celíaca hace 17 años. Su diagnóstico llegó a los tres años de residir en Coronel Suárez proveniente de Buenos Aires adonde, junto a su esposo, decidió establecerse. “De pasar a hacer tortas para los chicos, en casa, de golpe tuve que dejar de planear y de comer. Aprender a cocinar. Uno siempre está aprendiendo a cocinar en este tema. Hice catarsis en la comida: Aprender a hacerme pan, galletitas, fideos; a prueba y error. Un día me dijeron ¿por qué no te animas a vender? y así comencé. Además, ibas a un evento y no tenías nada, había una sola dietética. Si ibas a una confitería no tenías nada. Ahora es un paraíso, hay de todo. Uno se va adaptando” cuenta Claudia en diálogo con La Mirada Informativa.

Muchos son los mitos que circulan en torno a la celiaquía, uno de ellos es la existencia de grados, algo que la emprendedora desmiente categóricamente: “Sos celíaco o no lo sos, no hay grados. Solo está la lesión de Marsh -la escala de Marsh que clasifica el daño en la mucosa del intestino delgado, principalmente por enfermedad celíaca, de 0 a 3, midiendo la atrofia vellositaria y la inflamación- añade.

“Yo trabajaba en los eventos y me tentaba” dice, respecto de los hábitos que se vio obligada a abandonar. “Mucha gente que no tiene dinero para pagar la dieta sin gluten consume cosas con harina de trigo y piensa que no le hace nada, pero el daño está”.

Tratamiento y calidad de vida

“Nuestro remedio es la alimentación, debemos seguir con la dieta de por vida, pero gracias a Dios hay muchas opciones. Si vas a desayunar, hoy podés servirte una medialuna, por ejemplo. Sin embargo, Dasilveiera suma una advertencia: “Muchos productos sin gluten a la venta no están certificados, y el alto costo que tienen (que debiera bajar al igual que la materia prima) dificulta el acceso de la población celíaca”.

Cierto es que el paso del tiempo fue incluyendo cada vez más alimentos y derivados de la estética y la farmacología en la categoría libre de gluten. “Hasta un caldo de gallina viene certificados” agrega la entrevistada que recuerda cómo en otras épocas para tener un condimento sin taac había que sembrarlo.

Igualmente importante es evitar la contaminación cruzada, en este punto no hay margen para el error, puesto que una sola partícula de gluten diseminada puede afectar: “No es menor, una miguita de pan nos contamina, por eso los productos deben entregarse envasados, evitando el manoseo”.

Para quienes hayan sido diagnosticados recientemente, una alternativa útil es acudir al listado de productos certificados que posee Anmat (Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica). 

“Se trata de capacitar a la gente que te atiende sobre qué es ser celíaco, que a veces se confunde con ser vegano, lo que es una elección personal” culmina Claudia, que desde hace casi 15 años lidera un emprendimiento gastronómico bajo la premisa: comer rico y sin taac es posible. Habiendo derribado la barrera de accesibilidad hacia alimentos libres de gluten que ganen en sabor y calidad, el desafío se traslada al bolsillo. Llevar una dieta adecuada para el centenar de argentinos que padecen esta enfermedad no debiera significar una inversión mayor. Mucho ha cambiado. Ahora es tiempo de ser inclusivos, también, en materia alimenticia.

 

Foto crédito: celíacos.org