“Esta escultura nos va a trascender a todos. Ahora cobra vida propia, tiene una misión”

“Esta escultura nos va a trascender a todos. Ahora cobra vida propia, tiene una misión”

09/04/2026 La frase corresponde a Rodolfo “Roppo” Marsch, autor del busto del teniente Estévez inaugurado el último 2 de abril en el Bosque de la Gloria.

El 2 de abril de 1982 las Fuerzas Armadas Argentinas desembarcaron en las islas Malvinas, en lucha por la recuperación del territorio, arrebatado por fuerzas británicas en el año 1833.

Al cumplirse el 44° del desembarco argentino en las islas, la Asociación Veteranos de Guerra de Malvinas de Coronel Suárez llevó a cabo un emotivo acto en el “Bosque de la Gloria” que contó con la presencia de veteranos, autoridades municipales, concejales, consejeros escolares, la senadora provincial Nerina Neumann, representantes del Regimiento de Infantería Mecanizado 3 “Manuel Belgrano” de Pigüé, efectivos de la Policía Bonaerense, Bomberos Voluntarios, instituciones educativas, entidades tradicionalistas y vecinos en general.

Ese día quedó inaugurado el busto del teniente 1° Roberto Estévez, obra del escultor Rodolfo “Ropo” Marsch, una obra que retrata a una de las figuras más influyentes del ejército argentino por ser considerado un ejemplo de liderazgo, valor y coraje.

El oficial argentino, muerto en combate el 28 de mayo de 1982 en la Batalla Pradera del Ganso mientras que controlaba que cada uno de sus soldados estuvieran a salvo en los fosos, fue condecorado de manera póstuma con la Cruz de la Nación Argentina al Heroico Valor en Combate. La obra, de enormes dimensiones (1.80 metros) y alto costo, fue construida en resina y fibra de vidrio, basada en una imagen del teniente mirando de perfil a la bandera.

Para lograr retratarla con exactitud, el busto fue colocado en dirección al mástil. “Creo que no fue casualidad que en el medio estuviera la Virgen de Nuestra Señora del Rosario, entonces él está mirando a la virgen y a la bandera se podría decir”, cuenta el escultor.

“Estas cosas pasan más allá del entendimiento. Él se está transformando cada vez más en el héroe a quien imitar. Acerca el héroe a la carne y hueso, cada uno de nosotros podemos ser el teniente Estévez si realmente tenemos la convicción de querer serlo” dijo Marsch visiblemente conmovido por el legado del joven militar, con quien dijo sentir -al igual que con todos los personajes a los que recrea- una verdadera conexión.

“Trato de representar a la figura como quisieran ser representados. Él me indicó la fotografía para hacerla”, afirmó, sobre la imagen de Estévez que lo inspiró.

“Esta escultura nos va a trascender a todos. Ahora cobra vida propia, tiene una misión”, finalizó.