“Nadie quiere desfinanciar un municipio”
01/10/2025 El porcentaje que la municipalidad recauda a través de las facturas de EDES para financiar el servicio de alumbrado público es hoy uno de los principales desacuerdos entre los bloques de Concejo Deliberante y la gestión de Ricardo Moccero, en medio del tratamiento del presupuesto y la ordenanza fiscal impositiva.
El porcentaje que la municipalidad recauda a través de las facturas de EDES para financiar el servicio de alumbrado público es hoy uno de los principales desacuerdos entre los bloques de Concejo Deliberante y la gestión de Ricardo Moccero, en medio del tratamiento del presupuesto y la ordenanza fiscal impositiva.
Actualmente los vecinos de Coronel Suárez pagan un 30,24% adicional sobre el consumo eléctrico por este concepto, lo que se suma al monto final de cada factura.
En palabras de la concejal de Juntos Valeria Negrín en contacto con LU36 RADIO CORONEL SUÁREZ esa instancia de diálogo sufrió un fuerte desgaste, pese a que hace casi un mes atrás el propio departamento ejecutivo solicitó a los ediles los expedientes que tratan la fiscal y la impositiva para este año, argumentando la necesidad de realizar modificaciones.
“Ya hacía más de cuatro meses que nuestro dictamen proponía un veinte por ciento de aumento de las tasas en general, y sacar ese famoso diez por ciento de sobre tasa vial (los contribuyentes de tasa vial pagan un diez por ciento más sobre ese valor que tuvo razón de ser en un acto de solidaridad por la pandemia en el año 2020). Nosotros creemos que después de cinco años esa excepción ya caducó y por eso solicitábamos que se quite esa sobretasa” explicó Negrín.
Pero lo cierto es que lo que agitó las negociaciones en el recinto fue el pago del alumbrado público a través de las facturas de EDES, algo que la radical relató de la siguiente manera:
“Nosotros pagamos, por un lado, una tasa por servicios urbanos que incluye el alumbrado público, y por otra parte nuestro impuesto, porque no es una tasa es un impuesto, en nuestra factura de EDES. Por la impositiva de este municipio los que estamos emplazados, por ejemplo, en zonas residenciales, pagamos zona residencial que no tiene nada que ver con vivir en un barrio cerrado ni nada por el estilo. Pagamos según nuestro consumo de electricidad y lo mismo ocurre en Huangelén con la cooperativa y en los pueblos alemanes con la cooperativa, según nuestro consumo de electricidad pagamos un 30,24 % más. Esto tiene origen legal, es una ley. Y ese porcentaje que pagamos de más se ve reflejado en sostener el servicio del alumbrado público ¿sí? Entonces vos pagas la tasa por servicios urbanos que incluye el alumbrado público y a su vez pagas este porcentaje en tu impuesto de EDES. ¿Qué ocurre en la realidad suarense? Está determinado en razón de un radio de las farolas que tengas en tu zona, pagas en razón de lo que consumas. Cuanta más electricidad consumís en tu casa, más va a ser ese porcentaje que vas a pagar de tasa en el impuesto de EDES” indicó, argumentando que “la mayoría ha dicho que el Estado saque esta tasa de un impuesto. Nosotros consideramos que no era justo para el sostenimiento del servicio y para el financiamiento del Estado Municipal quitarlo en su totalidad. Entonces proponemos en nuestro dictamen que se reduzca a la mitad, es decir un 15,12%. En zonas residenciales -después tenés zonas rurales y diferentes zonas según el plan director que tienen diferentes porcentajes- oscilan entre un 3%, y un 5%. Pero proponíamos esa reducción. Considerábamos que de ese modo se puede continuar prestando el servicio porque a nuestro entender es superavitario. Es decir, siempre le da superávit fiscal al Estado Municipal”.
Con las cartas sobre la mesa, los ediles cuestionan fuertemente un número por demás impactante: “Por lo que nosotros tenemos conocimiento, son más o menos 200 millones” Un monto que se conserva más allá del ejercicio.
“Suárez ha crecido mucho en cuanto al emplazamiento de barrios. Pero sabemos que la red de gas no llega a todo el distrito, principalmente a los barrios más nuevos o a los no tan nuevos, porque en el barrio Boca ahora los vecinos han comenzado a pagar esa obra que encima sabemos que la obra de gas es una de las más costosas. Entonces, ¿qué pasa? Que el vecino que no tiene gas, tiene todo eléctrico en su casa. Entonces, en proporción de todo ese consumo paga, además de las tasas municipales, el proporcional en el impuesto de la electricidad. Y abre la puerta de su casa y tiene, capaz, tres farolas de las cuales le funciona una o tiene una, barra dos farolas. Entonces, ¿qué nos cuestionan los vecinos?: ¿Por qué tengo que pagar todo esto si ni siquiera tengo alumbrado público? En razón de eso es que nosotros proponemos esto. Hoy ese es el punto más álgido que tenemos”.
Un detalle que emerge del debate es la veracidad del sistema RAFAM (Reforma de la Administración Financiera en el Ámbito Municipal) la herramienta de Administración Financiera en el ámbito municipal pionera en el país, implementada por la Provincia de Buenos Aires. Así lo expuso Negrín al señalar que existen divergencias entre lo que el sistema presenta como fidedigno y lo que solicitaron al propio secretario de Hacienda Claudio Diez sobre el costo de la prestación del servicio de alumbrado público.
“En el ejercicio 2024 esto fue lo que nos acercó el secretario de Hacienda, tenés la comparación del mantenimiento del alumbrado público de Coronel Suárez con el mantenimiento del alumbrado público de Huanguelén. Cubriendo los gastos de personal, bienes y servicios, bienes de uso, entre Huanguelén y el distrito de Coronel Suárez, el resto de las localidades, te da 882.443.410 pesos con 51 centavos. Entonces, ese es el costo del mantenimiento del alumbrado público en Coronel Suárez y en Huanguelén. Los recursos del presupuesto ejecutado, ellos nos informan, 715.002.356.99 centavos, porque lo estoy leyendo. Ellos dicen que el déficit del servicio es de 167.441.053 pesos. Eso nosotros en el RAFAN no lo vemos reflejado así, vemos números diferentes y consultando las empresas de una manera informal, nos han dicho que no es ese. Entonces, no nos coinciden los números. Cuando no me coinciden los números y veo las realidades del municipio y lo que pagamos por tasa de servicios urbanos, que no lo discutimos, es bajo, eso es una realidad” sostuvo, y agregó que “en el RAFAM ya nos quedó claro que la información no es un cien por ciento fidedigna. Esto lo pudimos comprobar en la interpelación al intendente en la sesión antes de que se vaya de licencia, cuando nos mandó a estudiar el RAFAM y de una forma muy clara le mostramos que los informes de lo que nos dicen los secretarios no se condice con lo que está publicado en el RAFAM. Hasta el mismo intendente se sorprendió y esos esos informes llevaban su firma y dijo que, bueno, que firmaba muchas cosas y a veces no puede darse cuenta de todo. Entonces no me podés mandar a utilizar una herramienta que ni vos mismo sabés lo que se publica ahí. A nosotros nos da el beneficio de la duda para seguir sosteniendo nuestra postura. Entonces, no es un capricho. Nadie quiere desfinanciar un municipio. Si le va bien a un intendente, nos va bien a todos. No tiene que ver con una persona. Tiene que ver con un Estado, con una sociedad en la que vivimos todos y en las que pagamos nuestras tasas para tener una prestación del servicio acorde a las ciudades en las que vivimos”.
Espacios públicos en la mira: el abandono del Balneario Municipal Samuel Davies
En línea con la administración de recursos un nuevo interrogante abre la perspectiva de análisis hacia los espacios públicos más icónicos de nuestro distrito, tal el caso del balneario municipal Samuel Davies geográficamente dotado de cauces naturales, arboleda, y un predio construido con la finalidad de ser sitio de esparcimiento para familias y visitantes de la zona.
Refiriéndose a la actualidad del balneario (ver nota en www.radiocoronelsuárez.com )Valeria Negrín trazó un paralelismo con lo realizado en la gestión de Roberto Palacio de la que formó parte: “Me acuerdo de que en el gobierno de Pachi Palacio el balneario se trabajaba de una forma coordinada entre el área de deporte, porque era turismo también, y el área de servicios públicos. Entonces, entre ambos secretarios y directores de cada área se tenían que poner de acuerdo en cómo sostener ese espacio y qué ofrecíamos para la explotación de ese espacio. Hoy, por ejemplo, yo no veo esa coordinación. Depende de servicios públicos, entonces solamente nos vamos a ocupar del balneario para cortarle el pasto y ver un poco la forestación. Se abrió la licitación con el tema de la cantina, y eso dependía de gobierno, de la secretaría de gobierno, y esa licitación ya fue adjudicada, entonces hay que empezar a hacer las reformas ahí”.
Además, consideró “para mí ahí hay que cambiar el chip, o sea, mi visión del balneario es la siguiente: no tiene que depender de un solo área, porque si depende de un solo área, por ejemplo, de servicios públicos, sólo se va a dedicar a mantenerlo. En el gobierno de Palacio con Andrés Schwab que en su momento estaba a cargo del área de ambiente, habían pintado e intervenido todo lo que eran las mesas, la parte de los fogones. Hasta que al balneario no le demos una mirada interdisciplinaria y verdaderamente lo tomemos como un lugar que se puede explotar para esparcimiento y recreación, va a vivir eternamente estancado. Tiene que ver con una decisión (…) Desde el momento en que no podemos llegar al balneario porque no hay iluminación, nunca vamos a hacer un lugar verdaderamente aprovechable en el buen sentido de la palabra y solo nos queda ir a la pileta en el verano”.






