Dramático relato en primera persona del temporal que azotó Urdampilleta

Dramático relato en primera persona del temporal que azotó Urdampilleta
Dramático relato en primera persona del temporal que azotó Urdampilleta
Dramático relato en primera persona del temporal que azotó Urdampilleta

05/11/2025 Tras el violento temporal que el lunes generó voladuras de techos, destrucción de instalaciones deportivas y un prolongado corte de energía eléctrica en la localidad de Urdampilleta, partido de Bolívar, Martín Perdigón director de la emisora de Frecuencia Modulada Signos 101.1 estuvo en contacto con LU36 RADIO CORONEL SUÁREZ para dar testimonio del impacto del fenómeno climático que milagrosamente no causó heridos ni víctimas fatales.

El periodista indicó que, si bien ya se venían pronosticando a través de los diferentes portales las alertas meteorológicas, la magnitud de las fuertes lluvias que comenzaron aproximadamente alrededor de las 20, 30 horas del lunes y el viento que comenzó a soplar más tarde, tomó por sorpresa a los casi 2000 habitantes de la localidad que no esperaban la severidad del evento puesto que al viento le siguió la caída de granizo y ya no cesó en su intensidad: “Una cosa, la verdad, que nos llamó mucho la atención, nos llamó a Dios, porque después hablando con uno o con otro, empezamos a contar lo que le había sucedido a cada uno y enterarnos de todo lo que había pasado. Y el viento cada vez era más fuerte, más fuerte y por mucho tiempo. Fue una cosa que no cortó nunca y siempre se fue incrementando. Están hablando de que las ráfagas llegaron hasta los 180 kilómetros. Qué va. Una cosa terrible. Yo tuve la oportunidad, porque guardé mi vehículo bajo un techo y estaba prácticamente mirando lo que estaba pasando y te digo que daba miedo” comentó Perdigón todavía conmocionado.


“Daba miedo porque se cortó la luz en un momento y se veían los refusilos y en el cielo se veían cosas volando. No sé si eran chapas, si eran cartones, si eran palos, no sé, pero se veían cosas que pasaban para todos lados, porque como que el viento lo recibíamos de todos lados, del oeste, del sur, como que daba vuelta y caía, daba vuelta y caía y siempre estaba en el lugar (…) vas hablando con uno o con otro y a todos les pasó exactamente lo mismo. No es que te lo levantó y lo llevó, sino que lo levantó, lo retorció y lo largó en el mismo lugar. Prácticamente, fue esa la constante de todos los casos que han pasado acá en el concierto”.

El dramático relato describe el momento en que se cortó la luz, hecho que dejó al pueblo con un 20% de energía eléctrica en el sector donde se encuentra el hospital, la Casa Hogar y el cuartel de bomberos: “En ese sector, que está todo medio cerca, hay luz. Después, en la otra parte del pueblo, no hay luz. Están trabajando desde el día cero la gente de la Cooperativa Eléctrica, donde se han acercado desde Bolívar, desde Daireaux también, para dar una mano, porque no sé la cantidad de postes caídos de luz que hay, terrible. Así que sí, los daños la verdad que fueron muchos, porque ya te digo, en el momento de que uno salió a dar la vuelta… yo tengo de mi trabajo a mi casa un par de cuadras, así que tuve que ir y estaban todas las calles cortadas, tuve que empezar a ver por dónde podía pasar”.

El paso de las horas dejó a la vista alrededor de 50 viviendas con voladuras de techo y -en el peor de los casos hasta paredes arrancadas- reparaciones que implicarán tiempo y recursos para contrarrestar el letal paso de la naturaleza por lo que alguna vez construyó el trabajo y el esfuerzo. De estos últimos también surgió un moderno complejo de pádel que no pudo esquivar la racha.


“Sí, Y eso fue también una de las cosas. Casualmente mi hermano estaba jugando (Pádel) porque tiene dos canchas, una más adentro y otra afuera, pero cerradas las dos. De donde estaba el chico de la cancha de pádel (haciendo el tinglado) hacía poco que lo había comenzado a hacer y no estaba cerrado, estaba hasta la mitad. Entonces, yo creo que eso provocó que el viento ya se haya embolsado. Y él me contaba que también tuvieron la posibilidad de verlo y dice que lo levantó, lo retorció y lo largó arriba de la una cancha de cristal donde no dejó nada. Rompió absolutamente todo, todo, todo. Un tinglado enorme, calculá de 20 por 10 es la cancha, el tinglado era de unos ocho metros de alto, era un matostón bastante grande. Bueno, todo eso quedó en ruina. Y chapas de ese lugar por todos los lugares. Por eso te digo que el viento venía de todos lados, porque también tuve la posibilidad de ver, había chapas en un sector, por ejemplo, para darte una idea, para el norte y para el sur había chapas. Como que el viento fue para todos lados, una cosa que el viento se iba moviendo constantemente” relató con énfasis el profesional para quien ningún temporal hizo los estragos que se vieron esta primavera y que por fortuna no registró ningún tipo de víctimas.

“En ese sentido, por suerte, no pasó nada, simplemente todos daños materiales. Enseguida, lo que se dispuso como centro de evacuación fue el hospital, que es el único lugar que tenía generador, es decir, el único lugar habilitado así a grandes escalas para lo que es el pueblo, que tenía generador de energía, un grupo electrógeno. Entonces, ahí se puso como centro de evacuación a quien necesite para ir a cargar el teléfono o para ir a bañarse, o gente que inclusive tuvo que pasar la noche ahí porque se quedó sin la casa, sin techo. Y encima, después, a la una y media de la mañana, dos de la mañana, se largó a llover como si fuera la última vez que iba a llover” manifestó.

Delicado panorama de la producción rural tras las lluvias

Luego de las fuertes lluvias que afectaron a las localidades del centro y del este bonaerense, hay preocupación por las consecuencias para el próximo año para los productores. Estiman más de 5 millones de hectáreas afectadas por las inundaciones en PBA y hay temor por el impacto en la producción dado que el principal inconveniente no es únicamente la recomposición rápida de las tierras para que estén en condiciones de sembrar y cosechar lo más rápido posible, sino también las pérdidas que pueden generar estas inundaciones para el próximo año.

En este sentido, el entrevistado reflexionó sobre lo acontecido y su impacto en el sector rural asegurando que “el tornado fue la frutilla del postre para encaminarnos a una situación bastante complicada, el campo ya venía bastante castigado por el agua, estaba lloviendo demasiado, pero alguno que otro había podido sembrar. El campo lo que quiere es trabajar, Pero en el día de ayer la piedra prácticamente no dejó nada, fue general. En el año 1993 sufrimos un tornado, donde no fue tanto porque agarró un sector del pueblo, pero ahora prácticamente agarró todo el pueblo, no se salvó nadie, a alguno se le habrá volado una teja y a otro una casa, pero todos tuvieron consecuencias por este tornado. El agua que está ingresando es mucha más, el Vallimanca está incrementando su caudal y ya se habla de un probable corte de ruta si sigue así” comentó Perdigón augurando un preocupante escenario conforme pasan las horas y se va produciendo el escurrimiento natural de las aguas.

Para terminar y no sin antes reconocer el rápido accionar de las cuadrillas de Defensa Civil y la propia iniciativa vecinal, informó que el hospital y el Centro de Jubilados cedieron espacios para el acopio para donaciones como alimentos no perecederos, elementos de higiene, velas, ropa y calzado para niño, ropa de abrigo como sábanas y frazadas.

Una vez más la naturaleza no pregunta y se impone con fuerza, la misma que tracciona una comunidad con fuertes lazos solidarios y actitud resiliente.