Coronel Suárez está muy cerca de reestablecer su servicio aéreo

Coronel Suárez está muy cerca de reestablecer su servicio aéreo
Coronel Suárez está muy cerca de reestablecer su servicio aéreo

20/11/2025 En el recinto del Honorable Concejo Deliberante de nuestra ciudad se realizó ayer la presentación oficial del proyecto correspondiente a la empresa Humming Airways S.A. para conectar -nuevamente- vía aérea Coronel Suárez con la ciudad autónoma de Buenos Aires, una iniciativa de Martín Aguer que contó con el acompañamiento del jefe comunal Ricardo Moccero, presente en la conferencia de prensa junto al presidente de la compañía aérea Francisco Simón Errecart.

Ante los presentes -empresarios, comerciantes y referentes de la política local- Errecart brindó detalles de la propuesta comercial que pone énfasis en la posibilidad de ofrecer un ágil y eficaz servicio a quienes deban viajar por trámites u otros asuntos y requieran de una logística adaptada a sus necesidades y vean más competitivo este medio de transporte.

Para dar curso a la eventual demanda, la empresa cuenta con una aeronave recientemente adquirida: Un Metroliner SA227, bimotor turbohélice configurado con 19 asientos que puede adaptarse para 12 lugares VIP (o para vuelos sanitarios) y que partirá directamente desde el Aeroparque Jorge Newbery (evitando así el traslado al Aeropuerto Internacional de San Fernando) regresando al mismo sitio.

 Con un tiempo estimado de embarque de 30 minutos, un dato no menor si se tiene en cuenta el mínimo de 80 que demora el check-in habitual para un vuelo nacional- se podrá llegar a destino en una hora quince.

Por otro lado, el directivo destacó otro aspecto relevante: “Un punto diferencial que tenemos en la operación es que se ingresa por el pase de vuelos privados en la planta base de la terminal comercial. Dentro de Aeroparque tenemos dos diferenciales: la sala vip incluida y lo que es el transporte interno (5 minutos de traslado) se hace con nuestra combi” explicó Errecart.

Respecto de la frecuencia y los destinos que compongan la ruta aérea indicó que existen dos posibilidades: “Tandil, y Olavarría que podría ser un punto de escala, o podría ser una ruta directa. Dependerá de la preventa empresarial” afirmó el empresario, refiriéndose a un modelo de suscripción mensual que terminará definiendo la frecuencia inicial base, es decir, lunes y jueves o lunes y viernes, según lo dictamine la encuesta que tras el evento será enviada a diferentes “actores de la sociedad”.

Con los resultados del interrogatorio llegará el anuncio formal del inicio de la preventa que ajustará los montos según la demanda. Como valores de referencia, se supo que un vuelo a Villa Gesell puede costar unos 90 dólares, a Concordia y Olavarría 110 dólares, dependiendo de la distancia con Aeroparque. La línea aérea en cuestión ya opera en Tandil, Olavarría, Venado Tuerto y Villa María como destinos del interior, y ha sumado Villa Gesell, Paraná y Concordia.

Trascendió, además, que los vuelos se realizarán al mediodía, en principio, por cuestiones técnicas ligadas a la meteorología y que el aeropuerto local está en óptimas condiciones de operatividad, así como la ciudad “adaptable para este tipo de banda”.

“Cada comprador tendrá un usuario y contraseña (Login) con el cual ingresando al sitio web de la empresa podrá administrar sus pasajes. Lo restante que queda para el público se puede comprar por la web sin usuario, pero quienes decidan la preventa tendrán ventajas tales como reservar hasta con 6 meses de antelación, y con una amplia política de cancelación 24 h antes sin problemas”.

Con un sistema de transporte terrestre más resentido a partir de la interrupción del tren (el ramal de la línea Roca que recorría una traza de más de 600 kilómetros entre la estación Constitución y la ciudad de Bahía Blanca dejó sin servicio directo a unas 15 localidades) la opción aérea se vuelve atractiva para quienes deben recorrer los casi 543 km que nos separan de la Capital Federal, y en efecto, hubo un tiempo en que 8 vuelos semanales eran posibles desde Coronel Suárez.

Ahora solo resta conocer la voluntad popular (mayormente empresarial) para ver surcar un avión en nuestro cielo.