Iannizzotto: "Los productores están decepcionados con el Gobierno"

Iannizzotto: "Los productores están decepcionados con el Gobierno"

Como presidente de CONINAGRO, Carlos Iannizzotto, recorre casi a diario el país, de punta a punta, para conocer de primera mano la realidad de los productores. "Hay una situación muy complicada en la mayoría de las economías provinciales", alertó.

"Vemos que fruto de la política monetaria hay un enfriamiento muy fuerte del mercado interno y esto repercute muy fuerte en la producción, en el trabajo y en el empleo",indicó sobre uno de los factores que complica a las economías regionales.

En cuanto al sentimiento de los productores respecto al Gobierno, Iannizzotto sostuvo: "Hay una decepción que uno va notando cuando se pone a conversar con los productores. Hay una decepción porque no hay una mirada hacia el sector agroindustrial".



Periodista: ¿Cómo es la situación de las economías regionales?

Carlos Iannizzotto: 
Hay una situación muy complicada en la mayoría de las economías provinciales. Primero hay que tener en cuenta que no son commodities, entonces en las economías provinciales la posibilidad de exportar, que es la oportunidad de salida de la crisis es un proceso muy lento y habiendo tanta volatilidad en la economía Argentina puede ser que exista un valor cambiario temporariamente favorable pero luego en el transcurso para concretar el negocio de exportación se termina complicando esa posible competitividad que pueda haber dado la devaluación del peso. La segunda dificultad es que todo este proceso es con una tasa realmente prohibitiva entonces esto también esmerila la posible competitividad que puede tener, por el alto costo financiero. Por último está el costo logístico que es un problema que sigue existiendo para los que están lejos del puerto. Por ejemplo con respecto a Brasil el transporte es 5 veces más caro. Todo esto hace que las economías regionales estén en una situación muy complicada. En muchas economías regionales como la lechería ha incidido el aumento del dólar en forma negativa porque el precio de los alimentos para las vacas están directamente dolarizados.

P.: ¿La conversión de granos en leche o carne termina siendo una ecuación negativa para la producción?

C.I.: 
Es una ecuación que no cierra. Hay un combo de situaciones complejas que dificultan la producción. Las economías regionales son diferentes y complejas, es necesario trabajar en cada una de ellas de una manera diferenciada en lo que hace al financiamiento y la faz impositiva para poder darle una salida actividades productivas industriales y comerciales muy interesantes para la Argentina. Si bien hay reconocimiento de parte del Presidente de los problemas que hay, las normas o los instrumentos no son para nada de adecuados para aprovechar ese potencial.

P.: ¿Qué pasa con los precios al productor?

C.I.: 
Yo voy recorriendo constantemente las provincias y la realidad es que se había aliviado un poco la situación en 2016 sobre todo en lo que hace el precio al productor. Pero ahora al haber una recesión tan grande en el mercado interno los precios a los productores en la mayoría de las economías regionales nuevamente se están atrasando mucho. Hay precios que son los mismos del año pasado en algunos casos un poquito más. Uno de los sectores que ha andado muy bien en lo que hace a la exportación es el sector ganadero pero el precio del novillo al productor lleva más de un año y medio en el mismo valor. 

P.: Como usted dice la caída del consumo interno es un factor central...

C.I.: 
Nosotros en las últimas dos reuniones de competitividad que fueron la vitivinícola y la lechera, este fue uno de los temas centrales. Vemos que fruto de la política monetaria hay un enfriamiento muy fuerte del mercado interno y esto repercute muy fuerte en la producción, en el trabajo y en el empleo. Entonces vemos que el marco se está complicando inclusive socialmente y esto es una situación de la que luego cuesta salir.

P.: Siempre los gobiernos aplican políticas homogéneas pese a la distintas realidades de las economía regionales...

C.I.: 
Hay que tener en cuenta que el ciclo agrícola de las distintas producciones es diferente, hay que tener en cuenta que en muchos casos el productor es cautivo de una sola instancia productiva, y hay que tener en cuenta que muchos casos del momento en que se comienza a sembrar o a plantar hasta el momento que el productor cobra, pasa cerca de un año y medio, como ocurre en la mayoría de los casos, como por ejemplo la vitivinicultura. Entonces el sistema financiero si no está adecuado a eso, no sirve. Muchas veces cuando el sector pide eso no es que está pidiendo un beneficio asistencialista, lo que está pidiendo es un apoyo financiero adecuado a sus producciones y a su rentabilidad, no es que pida algo regalado sino que como en todos lados estas actividades necesitan el apoyo financiero. En la Argentina cada vez más se ha achicado el acceso al crédito y el acceso a poder financiar la producción y mucho más al campo. Estamos viendo que los sectores que tuvieron una reacción muy favorable al comienzo de este gobierno se están apagando, salvo los commodities. Hay que tener en cuenta que es fuente de divisas y por eso vemos como un contrasentido que no haya medidas favorables para las economías regionales.

P.: ¿Y las mesas de competitividad?

C.I.: 
Eso es una herramienta que hay que reconocerla porque no se trata de exponer solo las críticas. Pero en la mesa de competitividad lo que vemos es que el Estado dice 'no muchachos el Estado por ahora no puede hacer nada'. Entonces creemos que allí hay una posición que hay que revisar porque el Estado tiene que acompañar desde lo impositivo, lo financiero y lo logístico que son los temas más graves. La informalidad y la marginalidad no han bajado para nada en estos dos años y medio. Estos son inconvenientes a la hora de poder competir. El 80% de la producción va al mercado interno y si hay mucha informalidad y la carga impositiva está cerca del 50% fijate que competencia desleal que hay.

P.: ¿Qué impresión se llevó de la reunión con Macri?

C.I.: 
Vi a un presidente que tiene muy buen diagnóstico y está bien informado. No lo veo con la misma contundencia a la hora de aplicar las herramientas para corregir el diagnóstico que él tiene sobre la problemática que atraviesa el campo. Cuando él mismo dice que no se puede poner un impuesto más, cuando dice que la tasa de interés es altísima y no se puede producir. No encontramos las respuestas en sus discursos y vemos que como dice el presidente hay que esperar hasta el año que viene y la verdad es que la naturaleza no espera. Nos parece que frente a una situación macro que es entendible aunque uno no comparta muchas medidas, porque el sistema monetarista ha dado muestras de su ineficiencia para bajar la inflación, por lo menos veamos economías regionales que rápidamente pueden llegar a mercados internacionales, aliviar la situación, traer divisas y dar empleo.

P.: ¿Esta situación complica el arraigo en los pueblos del interior?

C.I.: 
Esto viene goteando desde hace muchos años en la Argentina y cada vez Se incrementa más. La infraestructura hídrica, la vial y la energética, ese déficit que tiene la ruralidad no sea ido solucionando, entonces la política poblacional argentina que necesita que se extienda, que se necesita que haya más población y más por lo que se mantengan porque siguen creciendo sólo cuatro ciudades en el país y la población se sigue cobijando en una situación de hacinamiento social muy peligroso y de hecho el 30% de pobreza nos lleva una situación social grave, cuando el campo puede ofrecer soluciones a todos estos problemas. preocupa que con el acuerdo con el FMI el recorte de la obra pública está y eso es lo que trae este malestar. Lo mismo ha ocurrido con las retenciones, lo escuchamos muy convencido al presidente pero lo firmado firmado está si la cosa no camina hay que echar mano de las retenciones. Pero aquí a lo que hay que echar mano es a producir más, cada vez más se manifiesta la visión de que hay que dar un cambio de rumbo y en esta las economías regionales pueden ser sujeto de cambio en donde se apuesta a un esquema más productivo pero exige otras tasas de interés y otro esquema para el abordaje del sector internacional. En ese sentido el gobierno actual o bien del punto de vista diplomático buscando convenio con el mercado común, China y México pero parecería que la ofensiva del equipo está mal pero la retaguardia anda mal, porque internamente no podemos continuar para adelante por los problemas que tenemos y no podemos abastecer a mercado que hoy tienen muy buenos precios y piden nuestros productos.

P.: ¿Se suma también la importación de productos?

C.I.: 
Tenés una balanza comercial muy desfavorable y eso nos está mostrando que el enfermo tiene un problema concreto que es que nuestra economía está perdiendo más dólares de los que entran y si a esto le haríamos el déficit de cuenta corriente ahora incrementado por la deuda externa, hay una sangría muy grande de dólares y no vemos que se alimente al sector que pueda contrarrestar ese déficit del sector externo. Entonces me parece que algún volantazo hay que pegar por parte del gobierno en la política económica.

P.: ¿Cómo ve la situación hacia el futuro?

C.I.: 
Muy mal porque comenzamos con un problema de sequía muy grande y en otros lugares con problemas de inundaciones. Entonces el sector productivo quiere continuar los ciclos productivos pero no tiene acceso a capital de trabajo porque las tasas son impensadas y los precios internos no ayudan por la recesión, es un marco muy complejo. En este marco es muy entendible que el gobierno ha tenido esta poca ayuda del clima, pero no parece que eso no tiene que animar a buscar otras herramientas que el gobierno no las mira y está muy enfrascado en el esquema monetarista, y los números dan cuenta de qué no ha dado buen resultado y combatir la inflación con tasa del 40 o el 50% no creo que eso sea un instrumento viable para lograr los objetivos que el presidente dice que va a tener en 2019.

P.: ¿La falta de financiamiento complica a los pequeños y medianos productores?

C.I.: 
Según estudios que se han hecho en la Argentina de 5 dólares, 4 van a la inversión financiera y 1 al sector productivo. Esto ha profundizado la facilitación al juego financiero y no al esquema productivo. Creo que no es algo bueno que lo califiquen al gobierno como que ha utilizado las herramientas financieras y ha descuidado las herramientas productivas.

P.: ¿Se puede decir que hay cierta decepción por parte los productores respecto a la expectativa que estaba puesta en este Gobierno?

C.I.: 
Sí, no le quepa la menor duda. Hay una decepción que uno va notando cuando se pone a conversar con los productores. Hay una decepción porque no hay una mirada hacia el sector agroindustrial. En la actualidad el agro no es solamente alimentos, es rama textil, es rama farmacéutica, es biodiesel, es biomasa, entonces no puede ser que haya esta situación en donde se deja el mercado fijar los precios y se deje que haya más concentración de la producción. El modelo asociativo es un modelo ayuda al desarrollo local y al arraigo y que no tenga el apoyo es algo que complica mucho. La carga financiera, logística e impositiva se ha descontrolado en los últimos cinco meses de una forma muy pero muy fuerte. Estamos en un camino de mucha urgencia y que el mensaje del presidente hable para el 2019 es como si no hubiese metido la alta fiebre que tienen sector.

 

(Fuente: Ámbito)