“Es el país del desgobierno. Están preocupados por las figuritas del mundial.”

“Es el país del desgobierno. Están preocupados por las figuritas del mundial.”

30/09/2022 - Dialogamos con el Ing. Marcos Rebolini, ex presidente de la Sociedad Rural de Coronel Suárez, funcionario dentro del INTA y dirigente representando al sector a través de CARBAP.


- Queríamos conocer tu experiencia dentro del INTA, que está presente a lo largo del país cumpliendo una función muy importante de capacitación y tecnificación ¿Cómo se ve de adentro una identidad que tiene tantas regiones tan diversas?

- Entre en el INTA en representación de AACREA en el año 2015. Me pidieron que los representara en el consejo asesor de CERBAS, que abarca la estación Bordenave, Naredo, Barrow, Balcarce, Cuenta del Salado e Hilario Ascasubi. A los dos o tres años me pidieron presidir el consejo asesor, así que entre de presidente y estuve ahí hasta hace 15 días. Fue una muy buena experiencia, conocí todas las experimentales y muchísimos técnicos. Hacíamos reuniones un mes en cada experimental, donde el presidente de la estación nos cuenta sus planes, nos muestra lo que podemos ver, y nosotros le hacemos una devolución tratando de sumarle.

Por el consejo asesor pasan todos los convenios con empresas privadas y estatales, y lo que intenta hacer es defender al INTA.

- Mencionabas que conformaste este consejo representando a CREA. ¿Qué otros organismos o entidades lo integran?

- Ese consejo asesor está formado por todas las entidades gremiales y técnicas. También tienen representantes las universidades, el sector científico y la agroindustria.

Como presidente del consejo asesor, participaba de reuniones con presidentes de los otros centros regionales del país. Entre ellos me eligieron para que los represente en ArgenINTA, que es una fundación que se creó para comercializar los productos del INTA, sobre todo con el exterior. Hoy cumple otras funciones a parte de esa, como hacer convenios con organismos del estado, como ProHuerta. Además de ese, hay muchos otros que pasan por ArgenINTA, donde se realiza la parte administrativa de manera muy prolija.

 - Es una muy rica experiencia que se capitaliza de alguna manera para trasladar a las instituciones de las cuales formas parte hoy día.

- Sin duda. El INTA tiene ese consejo asesor a nivel regional, y también uno a nivel nacional. Después, en cada estación experimental también tiene su consejo, que lo forman las instituciones que hay alrededor de la estación y también cumplen la misma función: decidir que hacemos, realizar un plan del año y  mostrar las necesidades del sector.

- ¿Cómo está el INTA en materia de recursos? En los sucesivos gobiernos, ¿se les va dando el apoyo que realmente merecen o hay ciertas limitaciones?

- Como toda institución de un país que está en crisis, lo único que está asegurado son los sueldos, que hoy por hoy están muy quedados. Eran 7500 empleados en el INTA, y en los últimos 2 o 3 años se han ido muchos, sobre todo los buenos, capacitados y con doctorados. Se han ido a la actividad privada porque hoy le ofrecen más de lo que pueden ganar en el INTA. Ha sido duro. Por suerte muchos tienen vocación, porque si no se hubieran ido más. Todo este año estuvimos esperando que hubiera una recomposición salarial que superara o acompañara un poco la inflación, pero no ha sido posible. Hay una expectativa para el 2023.

- Los recursos que va generando el INTA, ¿quedan para la institución?

- Quedan para el INTA. Los presupuestos salen del presupuesto anual que salen del congreso. Cuando estaba Macri se trabajaba mucho en un presupuesto en serio. Se aprobaba, se elevaba y se discutía. Ahora, no sabemos cómo se hace ni tenemos ninguna participación. Y la otra parte de los recursos vienen de esas regalías. Una parte va a los técnicos y otra para cada estación experimental. Suma recursos para poder desenvolverse. A su vez cada estación tiene su cooperadora que explota el predio, que también genera una caja para pagar algunas cosas.

- Ahora, en tu calidad de dirigente representado al agro, nuevamente volvés a participar de las actividades de CARBAP. ¿Qué es lo que se debate hoy día? ¿Cómo se sigue con esta economía tan inestable?

- Lo más difícil que tenemos es que no sabes que va a pasar mañana. Cada uno hace lo que puede, y el productor vende mes a mes lo que necesita para ir pagando las cuentas.

Se termina el dólar soja, que fue bueno para los sojeros, casi como sacarle las retenciones por un mes. El precio subió un 40%, de 50 mil a 70 mil pesos la tonelada. Pero fue muy injusto para las producciones regionales, como los que producen limones o tomates, ¿por qué no le dieron el dólar a $200? Los tiraban porque no había trabajadores para juntarlos. Fue injusto para los que no eran soja.

- ¿Hay algún antecedente donde la brecha cambiaria haya sido tan distante del oficial al paralelo?

- Creo que en el final de Cristina. Kicillof era ministro de economía. Ahí también la brecha era grande, pero no sé si llegaba a tanto como ahora.

- El tema es el plan social…

- Está toda la gente que cobra los planes sociales y es imposible llevarla a trabajar, porque no quieren que la pongan en blanco porque pierden el plan. Pasan los gobiernos y seguimos en la misma, repartiendo planes y no tratando de que la gente trabaje. Es algo cultural que es muy difícil darlo vuelta. Llevaría al menos 25 años reeducar a la sociedad. Hay chicos que nunca vieron trabajar a sus padres, es terrible.

- Sin duda es un enorme desafío que hay hacia adelante por parte de los dirigentes. Esta economía es inviable, y nadie parece interesado en modificarla.

- Es imposible que trabajando 8 millones de personas mantengamos a 40 millones. Con un Estado insaciable al que nada le alcanza, pero no es que tenemos unas rutas espectaculares y la mejor salud posible, todo lo contrario.

- ¿Qué visión tenés de lo que está sucediendo en los últimos tiempos con el tema de la rotura de los silobolsas y usurpaciones? Pareciera que atentar contra la propiedad privada no tiene ningún tipo de reacción por parte del Estado

- Los gremialistas que entran por la fuerza a una empresa y golpean a todos, los que paran las empresas y no las dejan trabajar, es increíble. Es el país del desgobierno. Están preocupados por las figuritas del mundial.

- Cuando uno hace historia del gremialismo vinculado al agro, sin duda lo de la 125 marcó un momento fuerte en la historia del sector productivo. A partir de ese momento, se dio la participación de los agrodiputados, planteándolo como una de las herramientas para que el sector visibilice todo su potencial. ¿Cómo está ahora ese ánimo respecto a la importancia de tener participación pública?

- La conciencia está. De la 125 hasta que asumió Macri, fue el pico de participación. Después nos relajamos. Nos pareció que con el Pro habíamos alcanzado la gloria. El sector tenía legisladores a nivel municipal, provincial y nacional. Ahora estamos intentando volver a tomar envión. No es fácil meterse en la política. Es un ambiente al cual no estamos acostumbrados, es feo.

- En la cuestión productiva de nuestra zona, cuando viajás a otras provincias nos dicen que estamos muy bien…

- De locos. Ahora vine de Buenos Aires por Suipacha y Mercedes, y hay una sequía que te pone la piel de gallina. Cuando llegas a 9 de Julio o Pehuajó la cosa empieza a cambiar, y de ahí para acá estamos en una situación sumamente privilegiada. Allá arriba hay campos arrasados, los tambos comiendo casi a corral, no se puede sembrar maíz.

- No puedo dejar de mencionar el gran acontecimiento de La Rural que es la exposición…

- Va a estar a pleno, con todos los stands vendidos, y bien vestida para que la disfrute todo el pueblo.