Tres Arroyos: hackearon su cuenta y robaron 1,5 millones de pesos a una familia

Tres Arroyos: hackearon su cuenta y robaron 1,5 millones de pesos a una familia

15/10/2021- Una familia tresarroyense vio cómo un hacker les robó el primer millón y medio de pesos de un crédito que había sacado a través del Pro.Cre.Ar. para su primera vivienda.


La sustracción se produjo entre la noche del lunes y la mañana del martes, cuando un sujeto desconocido que se había apropiado de los datos del homebanking creados especialmente para operar ese dinero, mediante la realización de distintas transferencias, se quedó con los fondos que Perla Merlo y su pareja, Lucas Tomalino, tenían destinado a la construcción de su casa.

Ahora, la familia, que está compuesta por ella, que tiene 31 años, él de 36, un nene de 14 años y una nena de dos, teme que el banco les cobre la deuda por el dinero transferido, algo que aseguran no pueden hacer ya que sus ingresos no se lo permiten. “Les habíamos dicho a los chicos que iban a tener su casa, un espacio propio, después de haber estado cinco años pagando el terreno”, le dijo Perla Merlo a LA VOZ DE PUEBLO al referirse al espacio donde habían planificado la obra, en la intersección de las calles Reina Margarita y Santiago del Estero, en el barrio La Aceitera.

Fue una espera de muchos años que, en uno de los momentos más difíciles del país, se les dio de manera inesperada y después de mucho sacrificio, ya que ella trabajó como empleada doméstica para poder estudiar enfermería y, cuando lo logró, comenzó a trabajar en el Hospital Pirovano y el vacunatorio municipal, mientras que su pareja y beneficiario del crédito, hace lo propio en Maltería Quilmes, “me recibí y logré conseguir trabajo de eso, pero jamás ví tanta plata. No sé lo que es tener tanto dinero y hoy, de solo pensar que lo tengo que pagar, me parece increíble”, se lamentó.

El robo

Tal como Perla Merlo se lo explicó a este diario, su pareja salió beneficiada del Pro.Cre.Ar. hace unos meses. Al menos treinta días atrás, recibieron el primer desembolso de 1.600.000 pesos. Cien mil pesos fueron descontados para gastos administrativos, con lo que les quedaron 1.500.000 pesos netos, necesarios para levantar el 35% de la obra permitido para construir con ese dinero antes del segundo desembolso.

El lunes a las 7 de la tarde comenzó a perpetrarse la sustracción de dinero y, lo peor de todo, es que ellos vieron cómo desaparecía de la cuenta. Es que, según estiman en la entidad bancaria, la pareja tresarroyense ingresó a través de Google en una página web “enmascarada” (como se le llama a este tipo de sitios) similar a la del Banco Hipotecario, donde ingresaron sus datos, pero como no era la página que buscaban, no lograron entrar en su cuenta.

Sin embargo, el hacker que creo ese sitio falso logró tomar las claves y empezar a hacer las transferencias hasta vaciar la cuenta. “El lunes, cuando estábamos por dormir, nos llega un aviso de transferencia de más de 90.000 pesos a un tal Romero no sé cuánto. Nos pareció raro, entonces entramos al mail y vemos que se había hecho otra transferencia de 100.000 pesos a este Romero, además de la de 90.000 pesos. Entramos al homebanking y vimos cómo se nos iba la plata, porque aparecían notificaciones de transferencia a distintas personas. Cuando nos quisimos acordar y veíamos que no podíamos pararlos”, recordó Perla y agregó, “hasta las 4 de la mañana, nosotros vimos cómo nos robaban un millón de pesos. Luego nos levantamos para hacer la denuncia y yo ví que quedaban 400.000 pesos. Cuando llegamos a Bahía Blanca, para tomar contacto con la sede del Banco Hipotecario, quedaban 200 pesos”.

El futuro

Despojados del sueño de la casa propia, ahora Perla y Lucas viven ansiosos tiempos de definiciones acerca de lo que pueda pasar con la supuesta deuda que generó el faltante, “nosotros por ahora le estamos debiendo al banco un millón y medio de pesos. Firmamos una declaración jurada como que el dinero que supuestamente se había transferido no habíamos sido nosotros, pero no sé”, dijo ella.

Más tarde, al notar que tenían problemas con la conexión de internet del celular, se comunicaron con la empresa que les brinda el servicio de comunicación y les informó que se había dado de baja el teléfono, con lo que habrían determinado el canal por el que lograron hacerse de sus datos.

“Estamos con las manos atadas porque no sabemos qué nos va a pasar. A esta altura, sólo pensamos en que, si no me quieren dar el crédito que no me lo den, pero que no me cobren una plata que yo no tuve y no puedo pagar. Que si podía hacerlo era porque iba a invertirlo en mi casa. Ese iba a ser el esfuerzo”, dijo en el cierre.

Mientras la pareja eligió asesorarse también con el abogado Matías Moya, Perla le informó a este diario que la causa penal (no trascendió la carátula) ya se encuentra en la UFI N°13, a cargo del doctor Carlos Facundo Lemble.   

Fuente: La Voz del Pueblo Tres Arroyos.